No parece haber llegado a acuerdo alguno la productora ONTV y la directora de programación de Telefé, Marisa Badía. A estas alturas ya deberían haberles aprobado los dos proyectos, uno de ficción y otro de entretenimiento, que por contrato con Telefónica debían presentar, y nada de eso sucedió. También estarían en conflicto por la venta internacional de la novela “Caín y Abel”, que fuera hecha para la emisora española y cuyos derechos quieren recuperar. Todo hace pensar que están lejos de alcanzar la paz. Hace falta un canciller.
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